EL HUERTO DE ALONSO. NUESTRO HUERTO

¿Listas las palas, los rastrillos y las regaderas? ¡Pues venga, vámonos al huerto de ALONSO de excursión! Bueno, huerto, lo que se dice huerto, aún no había; éramos nosotros los encargados de que el terreno al lado de su casa se convirtiese en algo parecido a un huerto. ¿Creéis que lo conseguimos? Pues prestad atención y lo comprobaréis.

Después de un ratito caminando, llegamos a la Calle La Galatea, que es donde vive nuestro amigo ALONSO. Fuimos todos los niños y niñas del Cole del Dragón al completo. Todos, menos dos niños. Esos niños eran el propio ALONSO, y ABEL, que nos esperaban con mucha alegría en la puerta de la casa de ALONSO. 



Nada más llegar a nuestro destino invadimos la tierra que íbamos a sembrar y nos sentamos en ella. Algunos nos dimos cuenta que nos habíamos sentado encima de un cardo, y algo raro notábamos. El profe nos dijo que nos fijásemos bien dónde poníamos el culete. El campo es así, hay que andarse con ojo.



¿Y qué íbamos a plantar en el huerto urbano? Pues varias cosillas: zanahorias, pimientos lo que más, cebollas de dos tipos y algunos tomatitos cherry. Cuando nos llegó el turno de trabajar en el huerto, ya llevábamos un buen rato excavando y practicando eso de hacer hoyos en la tierra.

Nos pusimos unos frente a otros, al lado del surco que había hecho el papá de ALONSO, e hicimos nuestro propio hoyo para plantar las verduras y hortalizas.

A continuación, con mucho mimo, las metimos en nuestro hoyo y volvimos a taparlo para que la planta quedase bien cubierta por la zona de la raíz.





Y después de todo este proceso sólo nos quedaba regar nuestra planta. Con las regaderas se nos dio muy bien. El agua es vida y las plantas la necesitan tanto o más que las personas.



Pensábamos el día antes que pasaríamos calor trabajando en el huerto, pero todo lo contrario; hacía una mañana algo fresquita. Como nosotros teníamos "enchufe" en ese huerto y en ese barrio, nos pasamos a la nave de los papás de ALONSO, que se estaba calentito y allí pudimos pasar un rato jugueteando y riendo.


Ahora ya podemos decir de verdad que el nuevo proyecto del cole, EL HUERTO, ha comenzado. 

Pero no debemos olvidarnos de otras cosas que tenemos que seguir trabajando; como son las letras y la lectoescritura. Ya tenemos puestas en la pared a las últimas que nos visitaron y que suenan igual: la Z y la C.

Las tareas que hacemos del cuaderno de Letrilandia nos mezclan a ambas letras; claro, como suenan de la misma forma cuando la C acompaña a la E y a la I, pues las trabajamos juntas.

Con respecto al proyecto del huerto, hemos puesto en marcha una actividad que debemos hacer cada día un compañero en casa. Son fichas de investigación y experimentación. Gracias a eso, cada día llevaremos un compi al cole la verdura u hortaliza que queramos. Así las podremos tocar, oler y chupar si hace falta.

Y también nos hemos llevado a casa para el fin de semana decorar en familia un producto de la huerta. Cada uno hemos elegido el que más nos ha gustado. Había de todo: tomates, lechugas, patatas, repollos, calabazas, pepinos... Con todos estos productos decoraremos los pasillos de nuestro querido cole.

El último reto consistía en pensar, escribir y dibujar dos palabras con las sílabas CE y CI. Pues éstas son las palabras de algunos compis...
ADRIÁN nos enseña sus palabras: CEPILLO, CEBOLLA, CIELO y CINCO. ¡Bravo!

AITOR nos enseña sus palabras: CELO y CIELO. ¡Muy bien!

Y AITANA se ha puesto al día con los retos y ha superado 3 de una tacada: el de las sumas y las restas con las pegatinas, el de las palabras con la Z (ZORRO, ZUECO y ZAPATO) y el de las palabras con la C (CEREBRO y CIEN). ¡Estupendo!

AITANA, además, nos quiere enseñar algo más que tiene en casa. ¿Qué será, será?

En el chat del blog debíamos decir qué nos gustaría plantar en un huerto si fuese posible; ABEL dijo que pepinos, zanahorias, lechugas y pimientos verdes, porque son sus verduras favoritas. ¡Di qué sí!

El reto de este fin de semana será un homenaje a las verduras y hortalizas. Debemos hacernos una foto COMIENDO, y lo hemos dicho en mayúsculas, alguna verdura u hortaliza que nos guste. Avisamos que no vale hacer el reto con patatas fritas, porque eso le gusta a todo el mundo. Que se note que nos gusta comer sano y que las verduras y las hortalizas están en nuestra dieta. El que supere este reto adecuadamente tendrá un premio la semana que viene en el cole. ¡Prometido!

Y en el chat del blog debemos contar nuestra experiencia trabajando en el huerto. ¿Qué nos ha parecido? ¿Divertida, dura, agotadora, satisfactoria, entretenida...? 

Nos marchamos con las vistas de nuestro huerto bien regado y empapadito de agua. Ahora nos toca cruzar los dedos para que crezca y nos dé algún alimento. Los que vivan alrededor de él que lo vigilen y lo cuiden. Y debemos dar las gracias infinitas a los papás de ALONSO que hicieron posible esta actividad tan chula. ¡HASTA LA SEMANA QUE VIENE!

 

Comentarios