¡Mucho calor! ¡Mosquitos en pandilla! ¡Una caminata de las que te dejan las zapatillas "calenticas"! Son los ingredientes perfectos para decir NO a la actividad que tuvimos el martes. Pero si a esos ingredientes le añades la compañía de los amigos y de las amigas... ¡El resultado es más apetecible!
El martes fue un día de cole, pero sin cole. Al cole fuimos a reunirnos, pero enseguida nos marchamos de allí. Ni hubo asamblea, ni hubo encargado/a, ni hubo tareas para hacer en nuestra mesa. Estábamos todos preparados con nuestras gorras, nuestras mochilas y nuestras ganas de pasar una mañana en la naturaleza. ¡Qué comience la caminata hacia Los Charcones de Miguel Esteban!
Al principio todo marchaba bien; aún no hacía demasiado calor, no habíamos llegado a la zona de los mosquitos y el cansancio y el hambre aún no habían aparecido...
Pero poco a poco las fuerzas iban flaqueando. Las tripas comenzaban a rugir. Y las gotas de sudor se escurrían por nuestras frentes. ¡Profe! ¿Cuánto queda para llegar a la cabaña?
Pero antes de llegar a la cabaña debíamos encontrarnos con Vicente, el guía y monitor de Los Charcones de Miguel Esteban. Vicente sería el encargado de enseñarnos todo el paraje, de contarnos curiosidades sobre la zona y de mostrarnos a los montones de aves que habitan en aquel lugar.
Las aves que más abundaban eran los flamencos. Había decenas de ellos. El único requisito para verlos era guardar silencio. Pero algunos no podemos ir callados todo el rato y los flamencos tienen un oído muy fino. Se espantaban y se iban volando a otra laguna más alejada. No obstante, pudimos ver bastantes en el agua, y otros tantos volando encima de nuestras cabezas.
Seguimos caminando y caminando, parando en cada observatorio para intentar contemplar las aves de Los Charcones. Pero nuestro estómago no entiende de aves y lo que pedía era comida. ¿Cuánto queda ya?
Antes de llegar a la cabaña, nos adentramos bajo un grupo de pinos y fue como entrar en un oasis. ¡Qué fresquito se estaba en la sombra de esos árboles! ¡Y qué bien olía a paraíso, otro árbol de la zona!
¡Al fin llegamos a la ansiada cabaña! Todos rápidamente sacamos nuestros almuerzos y nos pusimos a comer como nunca antes habíamos hecho. Si es que no hay nada mejor para abrir el apetito que el ejercicio al aire libre.
Después del almuerzo, a jugar un ratito por los alrededores de la cabaña. Estando en el campo no se necesitan juguetes ni consolas para pasarlo bien. Habiendo amigos y teniendo un poco de imaginación, diversión asegurada.
Y para finalizar la mañana, Vicente nos llamó a todo nuestro grupo para hacer un TALLER DE SALES. El curso pasado hicimos uno similar. Machacamos tizas de colores, las mezclamos con sales, las volvimos a mezclar con líquidos aromatizados y echamos toda la mezcla en bolsitas para llevar a casa.
Todos llegamos a casa algo cansados, pero con ganas de repetirlo el año que viene. Lo que siempre repetimos día tras día es la asamblea de nuestra clase. Ya vamos con el día de hoy, miércoles; y la encargada ha sido LUCÍA VILLAJOS. Ella ha sacado la tarjeta de la palabra PELOTA. ¡Otra palabra más! Y ha sido la afortunada en sacar el último cromo del álbum de los dinosaurios. Es la pieza del puzle de una imagen de un fósil. Ya sabemos tantas cosas sobre los dinosaurios que podríamos ser auténticos paleontólogos.
Aunque ha hecho calor, con buena armonía en nuestras mesas las tareas no se hacen tan pesadas.
Al terminar, cada cual a su rincón y a jugar como mejor sepamos o podamos. Si es al lado de un compi, mejor que mejor.
El reto del último día tenía como protagonista al LECHERO L. Debíamos pensar y escribir 5 palabras con las sílabas LA, LE, LI, LO y LU. ¡Ahí van las palabras de nuestros amiguitos!
Las palabras de MARCE son: LADO, LEYRE, LIMÓN, LOBO y LUNA. ¡Con dibujos y todo!
Las palabras de JAVIER EGIDO son: LÁPIZ, LENGUA, LIBRO, LOMBRIZ y LUZ. ¡LUZ, como su mamá!
Las palabras de ADRIÁN DAVID son: LÁPIZ, LEYRE, LIMA, LOMO y LUNAS. ¡Si hay más de una Luna es que nuestro amigo se ha ido a Júpiter!
Y las palabras de AITANA son: LAVADORA, LETI, LOTERÍA, LUNA y LIMÓN. Y de paso nos dice que el dinosaurio que se encontró excavando en el arenero fue un Triceratops. ¡Genial!
En el chat del blog debíamos contestar quién se vertió toda la leche de las lecheras del LECHERO L. Fue el travieso PRÍNCIPE E, y le pasó por no tener cuidado. Nuestro compi ABEL contestó correctamente.
El reto para hoy será repasar los nombres de los amigos y amigas de clase en busca de aquellos que tienen al LECHERO L escondido. A ver quiénes son y cuántos son.
La pregunta de hoy será contar qué ocurrió en la caminata a Los Charcones con las gafas de sol de MARTA.
Nos despedimos hasta el próximo día, que será prontito, prontito...


























































































aitana ya nos dijo ayer que se las habia dejado puestas debajo de la gorra y pensaba que las habia perdido
ResponderEliminarAdivinad a quien le tocó desandar lo andado para encontrarlas por el camino
EliminarQue Marta pensaba q se le habían perdido y luego las tenía y José Enrique fue a buscarlas
ResponderEliminarDentro de su gorra estaban. Ya estaba llorando la pobre llorando desconsoladamente cuando Lucía Rescalvo se las encontró. Eso sí, a mi me tocó darme un paseo para buscarlas.
EliminarAbel dice que Jose Enrique estava buscando sus gafas de sol que no las encontraba,y resulta que las tenia en su gorra😊
ResponderEliminarAsí fue. Al menos no las perdió y no se llevó un berrinche. Gracias, Abel.
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