¡Buenos días, buenas tardes y buenas noches! Serán buenas, según el momento del día en el que nos leáis en el blog. Ya pasó el fin de semana, y volvimos al cole, cargados de energía y ganas por ver qué nos deparaba esta semana con nuestro dragón guardián.
Hoy, de momento, hemos tenido una sorpresilla en mitad de la asamblea. Resulta que al pasar a la clase, SAÚL, que es muy observador, se ha dado cuenta que faltaba el mantelito del rincón de la casita. Eso tenía pinta de ser obra del Duende Pepillo. Y nuestro amigo Loberto nos ha contado que el Duende Pepillo estuvo toda la noche merodeando por la clase, y había preparado alguna travesura o sorpresa. No lo sabíamos todavía. Y fijándonos bien, hemos visto que una puerta del armario estaba entornada. ¡Seguro que algo había ahí!

El profe ha abierto la puerta y se ha encontrado una estatua tapada con el mantel desaparecido. ¿Qué sería? Al destapar la misteriosa figura, nos hemos dado cuenta enseguida que se trataba de un esqueleto. Era un simpático esqueleto, porque de maquiavélico tenía poco, al que se le caían las manos cada dos por tres, y se le podía abrir la mitad de su cabeza. No hablaba nada, porque no tenía lengua. Y todos le hemos estrechado su mano, pero pasándola de uno a otro; como se le caen y se le pueden quitar... Este esqueleto ha llegado para que sepamos que a partir de ahora vamos a investigar y aprender montones de cosas sobre nuestro cuerpo, el cuerpo humano, los sentidos y algo de las emociones. ¿El nombre del esqueleto? Ya os lo diremos.




De lo que sí hemos estado hablando con el profe, es que todos nosotros y vosotros, tenemos el cuerpo, por dentro, lleno de huesos. Si nos pudiésemos quitar el pelo, la piel y las chichillas, debajo de todo eso, tendríamos las mimas pintas que nuestro esqueleto visitante. Nos hemos hecho una foto de grupo, ¿podéis distinguir a nuestro amigo huesudo?
La semana en el cole comenzó ayer, lunes. De lo que hicimos ayer, lo más entretenido que hicimos fue un juego de ABN. El profe nos repartió aros a cada uno, y debíamos llenar esos aros con MUCHOS juguetes. Imaginad qué locura, cuando el profe nos dio permiso para revolver toda la clase y poder coger todo lo que quisiéramos para llenar de muchas cosas nuestros aros. Luego, a él le tocó hacer de ladronzuelo, y cuando cerrábamos los ojos, nos quitaba casi todo, y nos quedaban en el aro POCAS cosas. Ya os habréis imaginado que estábamos trabajando los conceptos MUCHOS-POCOS. Y después hicimos la primera ficha de nuestro cuaderno de ABN, que precisamente tenía mucho que ver con el juego que habíamos hecho. Así ponemos en práctica lo aprendido.









Este trabajo y el juego han estado chupados para nosotros. ¡Pan comido! Dice el profe que los compis que no estuvieron, si quieren, se pueden llevar el fin de semana su cuaderno, y hacer en casa el trabajo retrasado. A ver qué les parece a nuestras familias...
Vamos ahorita con los compis que han querido superar el reto del último día. Debíamos fabricarnos unas losetas de los números del 1 al 9, para saltarlas e ir contando a la vez, como hacemos en clase de vez en cuando.
ÁFRICA se ha animado a imitar en casa el mismo juego que en el cole. Salta y salta de maravilla, sin dejarse atrás ningún número, y diciendo alto y claro todos. ¡Qué alegría! ¡Genial, ÁFRICA!
Saltando llegamos hasta el patio de nuestro amigo ADRIÁN. Él también quiere demostrar que le encantó el juego del cole, y se ha fabricado sus números, a modo de rayuela, para aprenderlos y saltar un poquito. Al final, el travieso viento se quiere llevar los números de ADRIÁN, pero seguro que no pudo y nuestro compi los guarda todos. ¡Muy bien!
Y nos queda una saltarina más; nuestra amiga LEYRE. Ella tiene en casa unas losetas aún más chulas que las del cole. Las ha colocado en su salón, y en compañía de toda la familia, bota que te bota, ha contado del 1 al 9, o más. ¡Bravo por nuestra compi!
Nos despedimos enseguida, pero antes podemos volver a recitar la canción del VAMPIRO. Esta vez, una simpática calabacita de Halloween es quien nos la va a recitar y cantar. Esa calabacita se parece mucho a nuestro amigo ABEL. ¿Será él? Lo único que sabemos es que le pone mucho misterio y emoción a la canción. ¡Uhhhhhhhhh!
Pues bien, hoy ha habido visita del esqueleto... ¿Cómo se llamaba el esqueleto? ¿Aún no os lo hemos dicho? ¡Venga, todo el mundo a darle al coco y recordar cómo se llamaba este personaje y qué le había ocurrido! Los que se acuerden, lo pueden escribir en el chat del blog. Mañana lo desvelaremos. ¡Hasta luego!
Javier dice que se llama Ramon
ResponderEliminar¡Sí señorito, Javier! ¡Es esqueleto Ramón! ¿Y qué le pasaba a Ramón?
EliminarA Ramón se le caían las manos, me está contando Marce
ResponderEliminarMarce tiene razón. No paraban de caérsele sus manos. Pero Ramón había andaba buscando algo que había perdido y no tenía... ¿Qué será, será?
EliminarY que no tenía corazón 😅
Eliminar¡EEEEEEXACTO!
EliminarAbel dice q se llama Ramon y que estava buscando su corazon!!!
ResponderEliminar¡Claro que sí! Tiene buena memoria, Abel.
EliminarAitana dice que es el esqueleto Ramón que no tiene corazón ni lengua
ResponderEliminarEs verdad, tampoco tenía lengua, y por eso no decía ni "mu". Muy bien, Aitana.
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